CADENA PERPETUA PARA AGRESORES SEXUALES

¿SERÁ LA RESPUESTA PARA QUE LAS ESTADÍSTICAS DE ABUSO SEXUAL INFANTIL SE CAIGAN AL PISO?

A lo largo de los años, he atendido a cientos de víctimas de Abuso Sexual. Niños, niñas, jóvenes, adultos sobrevivientes de abuso sexual en la infancia, que vienen con una herida profunda por el trauma de la agresión vivida. Muchas veces, en una tristeza profunda y con un trauma muy agudo, porque el agresor, en la mayoría de los casos, era una persona muy cercana y querida por la víctima.


Así que haremos un pequeño análisis de las estadísticas de ASI (Abuso Sexual Infantil) en Colombia para entender con mayor profundidad el impacto que este nuevo proyecto de ley puede tener en las víctimas. 
Según estadísticas de Medicina Legal, el 80% de los agresores en casos de ASI, eran personas del círculo cercano de la víctima (padres, padrastros o familiares hasta tercer grado de consanguinidad). El 5% del total de los casos, eran agresores completamente ajenos a las víctimas y había sido por una situación extraordinaria (violación en lugares públicos etc). El 15% restante, eran personas conocidas por la víctima, pero que no hacían parte de su familia. 
Teniendo en cuenta estas estadísticas, y según mi experiencia personal como terapeuta de víctimas de violencia sexual, por más de 30 años, al agresor, le toma un tiempo preparar la relación con la víctima antes de que se dé el abuso. y ¿esto qué quiere decir?, en la MAYORÍA de los casos, los agresores se ganan de a poquito la confianza de sus víctimas. Los van manipulando, convenciendo e involucrando cada vez en una relación más “íntima” para que la víctima no pueda darse cuenta de lo que el agresor está pretendiendo hacer con ella. 


El agresor, convence a su víctima, que lo que está pasando es COMPLETAMENTE normal, y que la víctima es muy importante para él, y que por tanto, no tiene NADA de malo lo que él le está haciendo a su víctima. 
El agresor, es manipulador y convence a su víctima de que todo lo que está pasando, es porque el agresor tiene un amor y cuidado especial por la víctima. y ¿qué pasa en este momento con la víctima? Se llena de confusión, de culpa, de resentimiento, de desesperación, y siente que lo que siente y lo que piensa no es acorde con lo que su agresor le está diciendo, pero, ante tanta manipulación y chantaje, le queda casi imposible darse cuenta de que en realidad, lo que está pasando, está mal y necesita salir corriendo y pedir ayuda.


Ya vimos que en la mayoría de los casos, el agresor es una persona cercana a la víctima. Por lo general, es una persona que la víctima estima, admira, quiere o por quien siente cariño. Y ¿esto qué significa? Significa que en el momento en el que la víctima descubre todo lo que el agresor le ha generado, en muchas de las ocasiones, le provoca una profunda tristeza y dolor. En mi experiencia, la mayoría de las personas que he tenido la oportunidad de atender durante mi carrera como psicóloga, me han mostrado que su principal deseo en el proceso, es que el agresor sea capaz de reparar y pedir perdón. Cuando les pregunto acerca de si quisieran que el agresor recibiera un castigo, estuviera en la cárcel, durara por siempre en la cárcel, su respuesta en la mayoría de los casos es: no, no me gustaría que estuviera en la cárcel, quisiera que viniera reconociera lo que hizo y me pidiera perdón. Que reparara por todo lo que hizo y me ayudara a recuperar eso que me quitó.


Entonces yo me pregunto, ante una ley como esta, buscamos que las víctimas se sientan mejor resarcidas por lo que vivieron? Que el agresor tema por el castigo y que por eso no lo haga? O ¿será que debemos enfocarnos, como sociedad, en formar personas íntegras, que respeten la voluntad del otro, que respeten la libertad y entiendan los límites, y formar personas capaz de reconocer cuando están siendo manipuladas, lastimadas, ultrajadas?   
Cuando vemos estadísticas de países en donde se ha puesto pena de muerte a violadores, nos damos cuenta que las estadísticas de ASI no se reducen, entonces debemos preguntarnos ¿qué es lo que mas convendría para las víctimas?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *